La ciencia de la adicción al porno

El consumo semanal de pelis porno indica mucho de una persona, tanto así que un grupo de investigadores aplicaron una encuesta en línea a un grupo de 830 personas adultas, sin distinción entre hombres y mujeres, con una edad promedio de 25 años, la mayoría heterosexuales. En la encuesta se realizaban preguntas acerca de sus hábitos de consumo de pornografía y estilos de vida sexual, así como la presencia de problemas sexuales de chicas XXX

Como resultado de esta encuesta, aparecen 3 grupos de usuarios o espectadores de pornografía de acuerdo a la cantidad de minutos semanales que dedicaban a este hobbie. Los grupos son los siguientes:

Usuarios recreativos, un 75% de los encuestados que dedicaban un promedio de 24 minutos de consumo de pornografía a la semana, con un alto nivel de satisfacción sexual, pocos o ningún problema sexual, control sobre sus impulsos y deseos sexuales. El otro grupo son los usuarios muy consternados, siendo el 13% de los encuestados, observaban un promedio de 17 minutos de pornografía a la semana, sentían culpa y vergüenza de hacerlo, además de indicar tener problemas sexuales, así como la insatisfacción con su vida sexual.

Finalmente, el tercer grupo son los usuarios compulsivos, con un 12% de los encuestados que consumían más de 2 horas a la semana de pornografía, con problemas para controlar sus impulsos sexuales, afirmaban estar insatisfechos con su vida sexual.

Como se puede observar, existe una relación entre el consumo de porno a la semana, y los problemas sexuales, en esta oportunidad el enfoque estará dirigido al tercer grupo, el denominado usuarios compulsivos por culonas. ¿Por qué viendo mayor cantidad de pornografía, señalan estar menos satisfechos sexualmente? Si lo primero que cualquier persona puede pensar es que son usuarios que liberan todos sus impulsos.

Los especialistas en la materia han determinado que las personas que tienen un alto consumo de pornografía pueden alterar la estructura y funcionamiento del cerebro, ocasionando la adicción, la razón es que al mantener relaciones sexuales o el hecho de observarlas, el cerebro libera dopamina, la cual está asociada al placer.

El porno produce grandes descargas de dopamina, lo cual además de producir desórdenes cardiovasculares, estomacales, endocrinos y renales, el problema es que el organismo necesita volver a producir estas descargas de dopamina, por lo que se hace un hábito repetitivo, llegando al punto de la adicción

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